
Tras el éxito del 29A, vamos a por el 1 de Mayo
Desde REDUS celebramos que la plataforma USxlaPública, en coordinación con otras cinco universidades andaluzas (UCA, UGR, UMA, UAL y UJA), haya organizado y promovido un día histórico de participación de la comunidad universitaria en defensa de la Universidad Pública. Más de 3.000 personas acudieron a la movilización en Sevilla, que culminó frente al Palacio de San Telmo, donde el Gobierno andaluz aprobaba las migajas a repartir para la financiación de la educación superior. PDI, PTGAS, estudiantes y ciudadanía acudieron a gritar alto y claro que ¡La Universidad Pública no se vende, se defiende![1]



Queremos dar las gracias a la plantilla de la US por su valentía y compromiso y queremos hacer un llamamiento a todas las personas para seguir organizadas y unidas en la lucha por una financiación suficiente y justa.
No estamos solo ante un problema de infrafinanciación, sino que nos encontramos ante una orientación política clara: favorecer la expansión de la universidad privada mientras se debilita la pública. La rectora parece no ver el problema que supone [2], a pesar del cambio de modelo de sociedad que se está implementando y la desigualdad de oportunidades y exclusión social que fomenta dicho modelo. Los datos evidencian un cambio estructural preocupante: por primera vez, las universidades privadas concentran el 50,3% del alumnado de máster; desde 1998 no se ha creado ninguna universidad pública en España frente a 27 privadas nuevas; y el peso de las matrículas en la privada (31,5%) supera ampliamente al de países de nuestro entorno. No se trata de hechos aislados, sino de una estrategia de mercantilización de la educación superior, iniciada con el Plan Bolonia —o incluso antes— orientada a abrir la educación superior al mercado. En Andalucía, esa estrategia se ha reforzado con medidas como la LUPA y la autorización de nuevas universidades privadas, mientras se debilita la financiación y la estabilidad del sistema público. Todo ello apunta a una estrategia que desplaza progresivamente recursos, alumnado y oportunidades hacia el sector privado. La universidad pública no puede seguir siendo tratada como un gasto a contener mientras se abren nuevos nichos de negocio para intereses privados. Detrás del supuesto buenismo de Moreno Bonilla están los recortes a los servicios públicos de todos y todas las andaluzas.
Esta jornada ha sido el punto de partida, pero seguiremos en la movilización para alcanzar nuestro objetivo. El 1 de Mayo, debemos unirnos a otros sectores de la clase trabajadora y salir a las calles en defensa de nuestros derechos, de los servicios públicos y de la igualdad.
